La que durante muchos años se consideró el mito erótico de Hollywood y de Norteamérica ha resultado ser -según los historiadores del Institut de Nova Historia Tabarnesa– la hija de una pescadera con parada abierta en el mercado municipal de Gracia.

Su nombre real era Mariló Moreno (véase el hábil juego de palabras del apellido que no ha pasado inadvertido a nuestros expertos). Se ha dicho que su auténtico nombre era Norma, pero nuestros historiadores han llegado a la conclusión de que eso no fue más que una maniobra de los Serveis Secrets de Tractoria (conocidos como la “GeneSStapo”) para realizar su campaña de NORMAlització lingüística y, previamente a ellos, el Servicio de Inteligencia (sic) de la Dictadura franquista se comportó de igual manera, para ocultar tal magna noticia.

Su madre, gran luchadora tabarnesa, aunque nacida en otra parte de España, se exilió a Estados Unidos para internacionalizar el incipiente proceso de conflicto que empezaba a fraguarse en Tabarnia. Se llevó con ella a Mariló, puesto que el padre de la niña estaba en prisión, al cometer el grave delito de reivindicar que Mariló pudiese estudiar en su lengua materna.

Heredó de sus padres el espíritu de lucha tabarnés. Uno de sus principales conflictos fue con los antidemocráticos productores de Hollywood por el título de sus películas: Mariló hubiera preferido títulos como <<Los caballeros las prefieren tabarnesas>>, <<Con esteladas y a lo loco>>, <<Tabarnia al desnudo>> y muchos otros títulos que fueron censurados, reafirmando la fuerte represión ejercida contra todo lo que sonase a tabarnés.

Una de las escenas memorables que todos tenemos grabados en nuestras retinas es cuando Mariló Moreno cantó el “Happy birthday Mr. President”. Lo que muchos no sabíamos -hasta que lo han descubierto nuestros historiadores- es que esa canción tan sugerentemente cantada iba realmente dedicada al Molt Honorable Mr. President de Tabarnia.

El grupo de historiadores que ha desvelado esta exclusiva ha declarado que la pista definitiva fue el análisis del dossier “Merry Christmas in the White House” recientemente desclasificados por la Casablanca. Analizaron una por una las figuras del Pesebre presidencial y descubrieron que una de las que se repetía, año tras año, desde el mandato posterior a Kennedy era la figura de un peculiar caganer reproduciendo la mítica actriz y que aparece en la fotografía que encabeza la noticia.